
'La verbena' (1927), de Maruja Mallo
En la primera gran muestra de su nueva etapa, el Museo Reina Sofía celebra a la artista gallega con una exposición que reivindica su libertad creativa.
Había una deuda histórica con Maruja Mallo (1902-1995), sostenida en el tiempo e instalada en los distintos espacios que habitó, Madrid entre ellos, que se salda ahora con una exposición majestuosa, de título tan intrincado como la artista, Máscara y compás. O lo que es lo mismo: “creaciones mágicas de medidas exactas”. El Museo Reina Sofía, juntamente con el Centro Botín de Santander (donde la muestra ya se pudo ver la pasada primavera), hace justicia ahora al legado de esta autora esencial del arte del siglo XX de la mano de la comisaria Patricia Molins, en la primera gran muestra de su nueva etapa bajo la dirección de Manuel Segade. Es un exhaustivo análisis de un trabajo que, cuanto más se adentra en su legado, más se expande fuera de sus obras. Es lo que tienen las artistas que viven cual verso libre, como ella...

Maruja Mallo en su estudio de Buenos Aires con su serie La religión del trabajo, 1939. José Ignacio Abeijón

Imágenes cortesía del MNCARS. Figuras, 1937

Canto de las espigas, 1939

La tierra, 1938