La Casa Museo Nuria Pla, un entorno patrimonial y paisajístico de gran valor para Barcelona

La Casa Museo Núria Pla, antiguo Mas Ravetllat-Pla, no solo destaca por su arquitectura sobria y elegante, sino también por sus jardines novecentistas, proyectados en 1930 por el arquitecto y urbanista Adolf Florensa Ferrer, figura esencial del Noucentisme catalán. Fiel a los principios de orden, proporción y armonía clásica, Florensa concibió el jardín como una extensión simbólica del edificio: un espacio donde la ciencia, el arte y la naturaleza se funden en equilibrio.
El conjunto original —de más de 40.000 metros cuadrados— combinaba la función productiva del Instituto Ravetllat-Pla, dedicado a la investigación antituberculosa, con la estética refinada del jardín mediterráneo. Zonas de cultivo, paseos arbolados, fuentes y esculturas dialogaban con la arquitectura del laboratorio y la residencia familiar. Los ejes visuales, las terrazas y los setos recortados reproducían la geometría del ideal clásico, reflejando la racionalidad serena del Noucentisme frente al dinamismo romántico del Modernismo.
Entre los elementos más destacados del conjunto se encuentra la Fuente de la Venus de Fréjus, diseñada por Florensa en 1930. La escultura —una copia de la Venus romana del siglo IV a.C. conservada en el Museo del Louvre— representa a Afrodita o Venus con gesto sereno, vestida con un delicado peplum y sosteniendo en su mano izquierda la manzana de la discordia, símbolo del mito que enfrentó a Atenea, Hera y Afrodita por el título de la diosa más bella. El conjunto escultórico, enmarcado en un templete coronado por una concha y flanqueado por columnas fajas y jarrones de piedra, constituye un bello ejemplo del clasicismo reinterpretado por el Noucentisme barcelonés.
Tras décadas de uso privado, parte de los terrenos fueron cedidos al Ayuntamiento de Barcelona, que los abrió al público en 2019 bajo el nombre de Jardins del Doctor Pla i Armengol, en homenaje al médico y fundador del instituto, Ramon Pla i Armengol. El recinto, de 3,6 hectáreas, incluye el jardín histórico —catalogado como Bien de Interés Local— y tres ámbitos diferenciados: un parque patrimonial que conserva las fuentes, balaustradas y pérgolas originales; una zona de huertos y biodiversidad con balsas naturalizadas; y un parque lúdico en la parte oeste, donde antaño se ubicaban los establos.

Casa Museo Nuria Pla
Hoy, este espacio verde del Guinardó se ha consolidado como un entorno patrimonial y paisajístico de gran valor para la ciudad de Barcelona. Integrado en el Corredor Verde Ciutadella–Collserola, los Jardins del Doctor Pla i Armengol actúan como conexión entre el Parc dels Tres Turons y el Recinte Modernista de Sant Pau, contribuyendo a la continuidad ecológica y al disfrute ciudadano. Su trazado conserva la estructura original de los años treinta y mantiene elementos restaurados como fuentes, pérgolas, balaustradas y la Fuente de la Venus de Fréjus, ejemplo destacado del clasicismo novecentista.
En diálogo permanente con este paisaje histórico, la Casa Museo Nuria Pla preserva y actualiza el espíritu original del conjunto: un lugar donde la investigación, el arte y la cultura encuentran un equilibrio natural. El edificio convertido en museo alberga una de las colecciones de mueble barroco español más destacadas del país, además de los elementos conservados del antiguo laboratorio dedicado a la investigación contra la tuberculosis. De este modo, la casa y los jardines se integran en un mismo relato patrimonial, sólido y singular, en el que naturaleza, ciencia y arte se entrelazan para mantener vivo el legado del Mas Ravetllat-Pla y la huella de Nuria Pla como coleccionista.
Para más información y para visitas: Casa Museo Nuria Pla


