
Veinte ediciones después de elegirnos a todos como personas del año por nuestro protagonismo compartido en el tejido de la World Wide Web, la revista Time ha vuelto a poner el foco en el mundo digital en su siempre esperado especial de diciembre. Sin embargo, en 2025 ya no son los usuarios quienes tienen el poder, sino los que sustentan y controlan el sistema por detrás: los ‘arquitectos de la IA’. El aprendizaje profundo ha hecho posible que la inteligencia artificial, hasta hace no mucho ciencia ficción, haya conocido un espectacular desarrollo, y que ChatGPT, Gemini y demás chatbots se hayan instalado en la vida cotidiana con la fuerza con que lo hizo Internet, brindando a las empresas tecnológicas detrás de ellos un relevancia inimaginable. Significativo fue que el año pasado muchos de sus responsables asistiesen a la toma de posesión de Trump junto al resto de autoridades del Estado.
Una de las alternativas de portada con que se ha distribuido el semanario imagina a Mark Zuckerberg (Meta), Lisa Su (AMD), Elon Musk (xAI), Jensen Huang (Nvidia), Sam Altman (OpenAI), Demis Hassabis (DeepMind) y Dario Amodei (Anthropic) colgando peligrosamente sobre el vacío como los obreros que levantaron el Rockefeller Center en los años treinta. Casi cortada por el icónico marco rojo, junto a estos CEO aparece Fei-fei Li, profesora de Stanford y autoridad mundial en las ciencias de la computación: acaso una referencia velada a que buena falta hace reflexionar sobre el uso responsable de estas nuevas herramientas y el impacto de los nada étereos centros de datos que las hacen posibles, frente al imprudente crecimiento que desea el capital.
